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Cómo conseguir más volumen en el pelo y que dure

Conseguir volumen en el pelo es mucho más que una simple cuestión de estética. Se trata de devolverle al cabello ese cuerpo, ese movimiento y esa apariencia llena de vida que a veces perdemos sin saber muy bien por qué. La clave, te lo aseguro, no está en trucos de magia ni en productos carísimos, sino en entender qué le pasa a un pelo lacio y aplicar técnicas inteligentes desde la raíz hasta las puntas.


Por qué tu pelo necesita un extra de volumen



Un cabello con volumen no solo cambia por completo tu look, sino que también proyecta una imagen de salud y vitalidad. Cuando el pelo se ve sin cuerpo, aplastado, tiende a parecer apagado y sin energía. Entender por qué ocurre esto es el primer paso, el más importante, para construir esa melena con densidad visible que tanto buscas.


Y es que el problema va más allá de tener el pelo fino por naturaleza. Créeme, muchos de nuestros hábitos diarios, esas pequeñas cosas que hacemos sin pensar, están contribuyendo a que las raíces se aplasten y el pelo pierda toda su gracia.


Los culpables de que tu pelo no tenga volumen


Tener el pelo lacio no es un destino inevitable. Casi siempre es el resultado de factores que, por suerte, podemos controlar. Si identificas qué estás haciendo mal, podrás ajustar tu rutina y empezar a ver resultados de verdad.


Estas son algunas de las razones más comunes que me encuentro en el día a día:


  • Acumulación de producto: Usar demasiado acondicionador, sérums o mascarillas, sobre todo si llevan siliconas pesadas, crea una capa que añade peso al pelo y, como un imán, lo pega al cuero cabelludo.

  • Errores al lavar el pelo: Aplicar el acondicionador directamente en la raíz o no aclarar bien los productos son fallos clásicos que sabotean cualquier intento de conseguir volumen.

  • La genética y la textura del pelo: Es cierto, un pelo fino tiene un diámetro más pequeño y tiende a caerse y verse más lacio. Pero que no te engañen: hasta el pelo más fino puede ganar un cuerpo increíble con las estrategias correctas.


La solución no es luchar contra la naturaleza de tu cabello, sino aprender a trabajar con ella. Un buen corte, productos ligeros y una técnica de secado adecuada pueden marcar una diferencia que ni te imaginas.

El volumen es un síntoma de un pelo sano


Un pelo con cuerpo y movimiento casi siempre es el reflejo de un cuero cabelludo sano y una fibra capilar fuerte. Es pura lógica: si las raíces están limpias, despejadas y oxigenadas, tienen la fuerza para levantarse de forma natural.


En cambio, un pelo apelmazado puede ser una señal de que hay un exceso de grasa o de que tu rutina de cuidado no es la más acertada. Si corriges estos puntos, no solo ganarás en volumen, sino que estarás mejorando la salud de tu pelo a largo plazo. Al final, el objetivo es conseguir un volumen real, uno que nazca desde dentro y no dependa únicamente de un bote de laca.


El corte de pelo: tu arma secreta para un volumen espectacular


Si hay un punto de partida para conseguir volumen en el pelo, ese es, sin duda, el corte. Piénsalo: es la base sobre la que construirás todo lo demás. En lugar de pelearte cada mañana con tu melena, un buen corte trabaja a tu favor, potenciando la textura natural y creando movimiento justo donde más lo necesitas.


Un estilista que de verdad entiende de volumen no se limita a cortar. Esculpe. Utiliza capas estratégicas, texturizados y formas muy concretas para engañar al ojo y generar una sensación de mayor densidad. No se trata de quitar pelo, sino de redistribuir el peso de forma inteligente para que el cabello, de repente, cobre vida.


Capas: la magia está en lo que no se ve


Cuando hablamos de capas para dar volumen, mucha gente se imagina esos escalonados tan marcados de otras épocas. Nada más lejos de la realidad. El secreto ahora mismo está en las capas "invisibles" o internas.


Son capas más cortas que se ocultan bajo los mechones más largos y, al hacerlo, actúan como un soporte natural, empujando el resto del cabello hacia arriba desde la raíz. El resultado es un levantamiento súper sutil pero increíblemente efectivo, que te da cuerpo sin tener que sacrificar ni un centímetro de tu largo deseado.


La clave de un buen corte para dar volumen no está en cuánto pelo se quita, sino en cómo se distribuye el peso. Unas pocas capas bien pensadas pueden transformar por completo un cabello lacio en una melena con movimiento y cuerpo.

De hecho, los cortes que potencian el volumen están más de moda que nunca en España, sobre todo para quienes tienen el pelo más fino. Uno de los que más se están viendo es el 'bixie', esa mezcla perfecta entre un pixie y un bob. Al concentrar las capas más largas en la parte superior, se consigue un volumen brutal y un movimiento que da una sensación de mucha más densidad.


Este gráfico lo deja muy claro: el tipo de cabello es el factor principal que determina la falta de volumen.



Como ves, tener el cabello fino es la causa principal en un 60% de los casos. Esto demuestra por qué es tan crucial elegir un corte que, desde su propia estructura, trabaje para contrarrestar esa falta de cuerpo natural.


Elige tu corte ideal para ganar volumen


Una guía rápida para encontrar el corte de pelo que mejor se adapta a tu cabello y tus objetivos de volumen.


Estilo de corte

Ideal para tipo de cabello

Efecto principal de volumen

Nivel de mantenimiento

Bob o Long Bob (Lob)

Fino, liso u ondulado

Elimina el peso y levanta la raíz

Bajo - Medio

Corte Shaggy

Liso u ondulado

Volumen en la coronilla y textura general

Medio

Pixie con tupé

Todos, especialmente fino

Densidad visual en la zona frontal

Medio - Alto

Corte a capas "invisibles"

Largo y de densidad media/fina

Cuerpo y movimiento sin perder longitud

Bajo


Cada uno de estos estilos tiene su propia personalidad, pero todos comparten un objetivo común: crear una ilusión de mayor densidad y movimiento. La elección dependerá de tu estilo personal y de cuánto tiempo quieras dedicarle cada mañana.


Cortes que marcan la diferencia


Más allá de las capas, la silueta general del corte es fundamental. Algunos estilos son auténticos maestros a la hora de crear cuerpo y movimiento.


  • Bob o Long Bob (Lob): Un clásico que nunca falla. Al llevar el pelo a la altura de la mandíbula o los hombros, te libras del peso que aplasta las raíces. Si a eso le sumas unas capas suaves y unas puntas ligeramente desfiladas, el efecto volumen se dispara.

  • Corte Shaggy: Este look de aire setentero se basa en un juego de múltiples capas a diferentes alturas, sobre todo alrededor de la coronilla. Es una opción fantástica para crear una textura desenfadada y un volumen muy natural, ideal si tienes el pelo ondulado o si buscas darle rollo a un liso.

  • Pixie con tupé: Para las más atrevidas, un pixie que deja la parte superior más larga es un lienzo en blanco para jugar con el volumen. Solo con peinar el flequillo hacia arriba y hacia atrás, creas una sensación de densidad increíble en la parte frontal.


Hablar claro con tu peluquero es esencial. No te cortes y pídele un corte con "textura" y "movimiento", y déjale claro que tu objetivo número uno es conseguir más volumen en el pelo. Si necesitas algo de inspiración antes de ir al salón, echa un vistazo a nuestra guía sobre los mejores cortes de pelo para pelo fino, donde seguro que encuentras opciones que te encantarán.


Tu rutina de lavado y secado para conseguir un volumen de verdad



El camino para conseguir un volumen en el pelo que aguante todo el día no arranca con el secador, sino mucho antes: en la ducha. Es ahí, en el lavado, donde preparamos el terreno para que las raíces se levanten o, por el contrario, se queden aplastadas sin remedio. Un par de ajustes en esta fase pueden marcar una diferencia brutal.


El primer gesto, y uno de los más importantes, es cómo aplicas el acondicionador. Mucha gente se lo echa por toda la cabeza por costumbre, pero esto es un error garrafal si buscas volumen. El acondicionador está pensado para hidratar y suavizar las puntas, no para el cuero cabelludo, que ya se encarga de generar su propia grasa.


Si lo aplicas cerca de la raíz, solo estás añadiendo un peso extra que tira del pelo hacia abajo. La técnica correcta es sencillísima pero cambia las reglas del juego: distribúyelo únicamente de medios a puntas, que es donde el cabello de verdad lo necesita.


La técnica infalible: secar el pelo boca abajo


Una vez fuera de la ducha, la gravedad se va a convertir en tu mejor aliada. En vez de secarte el pelo de pie como siempre, agacha la cabeza y dirige el aire del secador desde la nuca hacia las puntas. Este simple gesto obliga a las raíces a secarse en dirección contraria a como caen normalmente.


Cuando levantes la cabeza, vas a notar un volumen instantáneo en la coronilla y los lados. No es magia, es pura física. Lo que estás haciendo es "educar" a tus raíces para que se queden erguidas, creando una base con mucho más cuerpo.


Un pequeño truco que no falla: el aclarado final. Un buen chorro de agua fría al terminar de lavar sella la cutícula del pelo. Esto no solo le da un brillo espectacular, sino que también ayuda a que cada fibra se sienta más fuerte y con más cuerpo.

Para darle un empujón extra a este efecto, usa los dedos para masajear y levantar las raíces mientras aplicas el calor. Este movimiento ayuda a separar los mechones y deja que el aire circule mejor, consiguiendo un secado más rápido y con más volumen desde el minuto cero.


Las herramientas que construyen volumen sin destrozar tu pelo


El secador es solo el principio. Las herramientas que usas para dar forma a tu melena son clave para potenciar el resultado y, sobre todo, para cuidar la salud de tu cabello. Un calor excesivo o una técnica demasiado agresiva pueden debilitarlo, y a la larga, hará que se vea más fino y lacio.


Aquí tienes dos imprescindibles que no pueden faltar en tu equipo:


  • El difusor: Si tienes el pelo ondulado o rizado, el difusor es tu mejor amigo, sin duda. Reparte el aire de forma suave y homogénea, secando los rizos sin aplastarlos ni provocar encrespamiento. La clave es usarlo con la cabeza hacia abajo, "recogiendo" los mechones desde las puntas hacia la raíz para exprimir al máximo su volumen natural.

  • El cepillo redondo: Para melenas lisas o para alisar ondas, un buen cepillo redondo de cerdas naturales o de cerámica es fundamental. El truco está en trabajar con mechones pequeños. Coloca el cepillo bien pegado a la raíz y tira ligeramente hacia arriba mientras aplicas el calor del secador. Ese gesto crea una tensión que levanta la raíz de una forma increíble.


Y por favor, recuerda usar siempre un protector térmico. Este paso no se negocia. Crea una barrera que protege el pelo, permitiéndote usar el calor para construir ese volumen en el pelo que tanto te gusta sin cargarte su salud por el camino.


Los productos que de verdad funcionan para dar volumen



Entrar en una tienda y ver la cantidad de productos para el pelo puede ser una auténtica locura. Las estanterías están a reventar de botes que prometen un volumen espectacular, pero la pregunta del millón es: ¿cuáles funcionan de verdad? Vamos a simplificarlo y a centrarnos en ese arsenal básico que nunca falla.


La clave no es acumular productos, sino elegir el correcto para cada momento y, sobre todo, aplicarlo como un profesional. Créeme, el mismo producto puede darte un pelazo de anuncio o dejarte el pelo pegajoso y sin vida dependiendo de cómo lo uses. Es pura técnica, no cantidad.


Tu equipo de estrellas para un pelazo con cuerpo


Cada producto tiene su momento y su función a la hora de construir un volumen que aguante. Si entiendes para qué sirve cada uno, podrás jugar con ellos y combinarlos para conseguir justo el look que tienes en mente.


Aquí te presento los cuatro fantásticos que no pueden faltar en tu baño:


  • Espuma o mousse voluminizadora: Este es el cimiento de todo. Piensa en ella como la base sobre la que construirás el volumen. Se aplica siempre con el pelo húmedo, bien repartida de raíces a puntas, justo antes de empezar a secar. El calor del secador activa sus polímeros, que hinchan la fibra capilar y le dan ese cuerpo y grosor que buscamos.

  • Spray para raíces (o *root lifter*): Tu arma secreta para un levantamiento instantáneo. Como su propio nombre indica, se centra solo en las raíces. Con el pelo húmedo, pulverízalo directamente sobre el cuero cabelludo, masajea un poco con los dedos y seca la melena boca abajo. El efecto antigravedad es inmediato.

  • Polvos texturizantes: ¿Tu pelo pierde fuelle al día siguiente de lavarlo? Aquí tienes la solución. Se aplican en seco, directamente en la raíz. Un pequeño masaje y ¡magia! Aportan una textura mate y un agarre increíble que levanta el pelo al instante.

  • Champú en seco: Ha dejado de ser solo un producto para salir de un apuro. Es una herramienta de peinado potentísima. Además de absorber la grasa, sus partículas de almidón aportan muchísimo cuerpo y textura. Es perfecto para refrescar el peinado y devolverle el volumen a lo largo del día.


Un consejo de profesional: jamás apliques productos líquidos como la espuma o el spray en el pelo seco. No se reparten bien, dejan residuos y, al final, consigues el efecto contrario: apelmazar. Úsalos siempre con el pelo húmedo y recién lavado para sacarles el máximo partido.

Cuidado con los ingredientes que restan en lugar de sumar


No todo lo que brilla es oro, y no todos los productos que prometen volumen son buenos para tu melena a largo plazo. Hay ingredientes que dan un resultado aparente al momento, pero que con el uso continuado acaban por acumularse y aplastar el pelo.


El principal sospechoso suelen ser las siliconas pesadas, como la dimethicone. Al principio, recubren el pelo y lo hacen parecer más grueso, pero no se eliminan fácilmente con el lavado. Se van acumulando, añadiendo peso y dejando el pelo lacio y sin vida. Mi consejo es que busques fórmulas ligeras y, si tienes el pelo muy fino, anímate a probar opciones sin siliconas para un volumen mucho más natural y duradero.


Si quieres profundizar en este tema, en nuestra guía sobre cómo dar volumen al pelo fino te contamos más sobre los ingredientes que de verdad marcan la diferencia.


Cómo dar volumen al pelo largo y fino



Tener el pelo largo y fino a veces se siente como una batalla perdida en la búsqueda de volumen. Es una queja muy común: el propio peso del cabello tira de él hacia abajo, aplastando las raíces y dejando una melena lacia, por mucho que intentes ahuecarla. Pero que no cunda el pánico. Llevar una melena larga no significa que tengas que renunciar a un pelo con cuerpo y movimiento. La clave está en usar estrategias que jueguen a tu favor, no en tu contra.


Mucha gente piensa que la solución es crear rizos muy marcados, pero esto puede ser contraproducente. Un rizo muy definido y apretado puede hacer que el pelo se encoja y, paradójicamente, parezca menos denso. La verdadera magia para el pelo largo y fino está en las ondas suaves, esas que parecen rotas y naturales. Este estilo crea una ilusión de mayor densidad y movimiento sin sacrificar la elegancia de una melena larga.


Apuesta por las ondas suaves, pero protege tu pelo


Para conseguir esas ondas de ensueño, las herramientas de calor suelen ser nuestras mejores aliadas. Pero aquí es donde hay que ser inteligentes. El pelo fino y largo es más vulnerable al daño, y unas puntas abiertas o un cabello quebradizo solo van a conseguir que tu melena se vea más pobre y sin vida. Recuerda siempre esto: la salud de tu pelo es la base de un buen volumen.


Antes de que una plancha o tenacilla se acerque a tu cabello, aplicar un buen protector térmico es innegociable. No es un paso que te puedas saltar; es el seguro de vida de tu melena. Y para terminar, un toque de sérum o aceite ultraligero sellará las puntas y aportará un brillo espectacular. Eso sí, busca fórmulas sin siliconas pesadas que puedan apelmazar.


Las ondas naturales son un acierto seguro, y los números lo confirman. Según datos de varias marcas capilares, cerca del 65% de las mujeres con melena larga prefieren peinados con ondas deshechas o trenzas sueltas, precisamente porque dan una mayor sensación de volumen.

Extensiones de quita y pon: el truco para un día especial


Hay momentos en los que necesitas un efecto "wow" al instante. Una boda, una fiesta, una sesión de fotos... Para esas ocasiones, las extensiones de clip son una solución fantástica y temporal que puede transformar tu melena en cuestión de minutos.


A diferencia de las opciones permanentes, las de clip te dan el control total sin dañar tu pelo. El secreto para que nadie se dé cuenta de que las llevas está en cómo las eliges e integras:


  • La calidad es lo primero: Invierte en extensiones de pelo natural. Podrás teñirlas para que coincidan exactamente con tu color y peinarlas con calor junto a tu propio cabello, consiguiendo una fusión perfecta.

  • Colocación estratégica: El truco está en no ponerlas demasiado cerca de la raya o la coronilla. El objetivo es añadir densidad de medios a puntas, creando una base con cuerpo que levante sutilmente tus propias capas superiores.

  • Un corte para integrarlas: Una vez puestas, pide a tu estilista que las corte y desfile ligeramente. Este paso es fundamental para que se mezclen con tu pelo de forma natural y no se noten los saltos.


Las extensiones son una herramienta increíble, pero no olvides que todo empieza con un buen corte de base. Un corte bien pensado no solo hace que las extensiones se integren mejor, sino que es la clave para tener volumen en tu día a día. Si necesitas ideas, no te pierdas nuestra selección de cortes de pelo para dar volumen que te encantarán, son el punto de partida ideal.


Resolvemos tus dudas sobre cómo ganar volumen


Tener dudas es normal, sobre todo cuando parece que has probado de todo y tu melena sigue sin despegar. A veces, la clave no está en buscar un producto milagroso, sino en entender pequeños detalles que marcan una gran diferencia. Vamos a desmitificar algunas de las preguntas más habituales para que consigas ese volumen que tanto deseas.


¿Mi pelo se ha "acostumbrado" a los productos de volumen?


Seguro que te ha pasado. Empiezas a usar un producto voluminizador y las primeras semanas es una maravilla, pero con el tiempo parece que pierde fuelle. La buena noticia es que tu pelo no se ha vuelto "inmune". Lo que realmente ocurre es que los residuos se van acumulando.


Con cada aplicación, una pequeña parte del producto se queda en la fibra capilar y el cuero cabelludo. Al final, ese cúmulo pesa, apelmaza la raíz y ¡adiós volumen! Es justo lo contrario de lo que buscamos.


La solución es más sencilla de lo que crees: un "reset" capilar. Introduce en tu rutina un champú clarificante una vez cada semana o cada quince días. Este tipo de champú hace una limpieza profunda, arrastrando todos esos residuos y dejando tu pelo como nuevo, listo para que tus productos favoritos vuelvan a funcionar a pleno rendimiento.


¿De verdad influye tanto el corte de pelo?


Rotundamente, sí. Un buen corte es el cimiento sobre el que se construye todo lo demás, especialmente si tienes el pelo fino. No es solo una opinión, las cifras lo respaldan: un 40% de las españolas con cabello fino ya opta por cortes pensados para crear cuerpo y movimiento.


Estilos como el shaggy ondulado o los bobs con capas invisibles no son una simple moda. Están diseñados estratégicamente para generar una sensación de densidad y ligereza. Si quieres inspiración, aquí puedes descubrir los cortes más demandados en nuestro país y ver cuál encaja contigo.


Existe la falsa creencia de que para ganar volumen hay que dejar crecer el pelo y evitar las tijeras. En el cabello fino, es todo lo contrario: unas puntas saneadas y una estructura definida son tus mejores aliadas.

No dejes pasar demasiado tiempo entre visitas a la peluquería. Lo ideal es sanear las puntas cada 6 u 8 semanas. Las puntas abiertas o afinadas restan fuerza y hacen que el pelo se vea lacio y sin vida. Un corte regular es como una inyección de energía que revitaliza tu melena desde la raíz.


¿Hay algún truco que funcione mientras duermo?


¡Por supuesto! Hay pequeños gestos que tienen un impacto enorme. Uno de mis favoritos, y que siempre recomiendo, es dormir con el pelo recogido en un moño alto y muy suelto, tipo "piña".


Este truco tan simple evita que las raíces se aplasten contra la almohada durante horas. Por la mañana, cuando te lo sueltes, verás cómo la raíz tiene un levantamiento natural y el resto del pelo mucho más cuerpo. Es una forma de empezar el día con un extra de volumen en el pelo sin tener que usar secador ni herramientas de calor.



En mirik beauty, nuestros estilistas son expertos en analizar tu cabello para diseñar el corte y el estilo que maximicen su volumen y vitalidad. Visita nuestra web y descubre cómo podemos ayudarte a transformar tu melena.


 
 
 

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